"El zen no es una teología, es una religión. Una religión sin teología es un fenómeno único. Todas las demás religiones existen alrededor del concepto de Dios. Cuentan con una teología. Para el zen el hombre es el objetivo, el hombre es el fin en sí mismo. Dios no es algo que esté por encima de la humanidad, sino que Dios es algo oculto en la humanidad. El ser humano lleva a Dios en sí mismo como potencial.El zen dice que Dios no es extrínseco a la religión, sino intrínseco. No está allí sino aquí. De hecho para el zen no hay allí, sino que todo es aquí. Dios no es entonces, sino ahora y no hay otro tiempo. No hay otro espacio ni otro tiempo. Este momento lo es todo. En este momento converge toda la existencia, todo está disponible. Si no puedes verlo, eso no significa que no sea así, simplemente quiere decir que careces de la visión para verlo.
La oración es irrelevante en el zen. ¿A quién rezar? La vida se mueve en una armonía por sí misma, no hay nadie fuera de ella que le dé órdenes. Cuando existe una autoridad externa se crea una especie de esclavitud.
La teología es una porquería y por su causa las religiones han acabado envenenadas. Una persona auténticamente religiosa carece de teología. Sí, tiene la experiencia, la verdad, esa luminosidad especial, pero no teología.
El zen corta todo esto de raíz. Destruye todo el asunto de los sacerdotes. El sacerdote no sabe, pero continúa predicando, el teólogo no sabe, pero continúa pergueñando teorías.
El zen mira a la humanidad con una visión íntegra, indivisible. Su mirada es total. Por eso digo que el zen es la religión del futuro. La humanidad va avanzando lentamente hacia una conciencia que prescindirá de la teología y la religión se aceptará puramente como una experiencia.
El zen no es conceptual, no intelectual. Es la única religión del mundo que predica inmediatez, inmediatez momento a momento, ni en el pasado, ni en el futuro.
El zen no es una filosofía, sino poesía. No propone, sino que simplemente persuade. No discute, simplemente canta su propia canción. Es estético hasta la médula y para nada ascético.
La gente zen dice que si solamente te sientas, sin hacer nada, las cosas empiezan a ocurrir por sí mismas, no necesitas ir tras ellas, ni ellas buscarte a ti. Si puedes sentarte en silencio, si puedes caer en una tremenda quietud, si puedes relajarte, si puedes abandonar todas las tensiones y convertirte en un estanque silencioso de energía, sin ir a ninguna parte, sin buscar nada, Dios empieza a verterse sobre ti. Dios viene a ti desde todas partes. Sólo sentado, sin hacer nada, llega la primavera y la hierba crece por sí misma."
El sendero del Zen, Osho.
La oración es irrelevante en el zen. ¿A quién rezar? La vida se mueve en una armonía por sí misma, no hay nadie fuera de ella que le dé órdenes. Cuando existe una autoridad externa se crea una especie de esclavitud.
La teología es una porquería y por su causa las religiones han acabado envenenadas. Una persona auténticamente religiosa carece de teología. Sí, tiene la experiencia, la verdad, esa luminosidad especial, pero no teología.
El zen corta todo esto de raíz. Destruye todo el asunto de los sacerdotes. El sacerdote no sabe, pero continúa predicando, el teólogo no sabe, pero continúa pergueñando teorías.
El zen mira a la humanidad con una visión íntegra, indivisible. Su mirada es total. Por eso digo que el zen es la religión del futuro. La humanidad va avanzando lentamente hacia una conciencia que prescindirá de la teología y la religión se aceptará puramente como una experiencia.
El zen no es conceptual, no intelectual. Es la única religión del mundo que predica inmediatez, inmediatez momento a momento, ni en el pasado, ni en el futuro.
El zen no es una filosofía, sino poesía. No propone, sino que simplemente persuade. No discute, simplemente canta su propia canción. Es estético hasta la médula y para nada ascético.Al zen le interesa muchísimo la belleza. La filosofía está orientada hacia la cabeza, la poesía es total. La poesía fluye más, la poesía se ocupa más de la belleza. El buscador zen mira en la realidad para hallar lo bello, en el canto de los pájaros, en los árboles, en la danza de un pavo real, en las nubes, en los relámpagos, en el mar, en la arena. Intenta buscar la hermosura.
El zen es pasivo, por eso en el zen sentarse se convierte en una de las meditaciones más importantes; sólo sentarse, "zazen". Cuando el zen dice sólo sentarse, quiere decir sólo sentarse, ni siquiera un mantra.La gente zen dice que si solamente te sientas, sin hacer nada, las cosas empiezan a ocurrir por sí mismas, no necesitas ir tras ellas, ni ellas buscarte a ti. Si puedes sentarte en silencio, si puedes caer en una tremenda quietud, si puedes relajarte, si puedes abandonar todas las tensiones y convertirte en un estanque silencioso de energía, sin ir a ninguna parte, sin buscar nada, Dios empieza a verterse sobre ti. Dios viene a ti desde todas partes. Sólo sentado, sin hacer nada, llega la primavera y la hierba crece por sí misma."
El sendero del Zen, Osho.
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