martes, 9 de junio de 2009

¿Qué es la meditación?

Es muy importante saber que en occidente no existe la tradición de la meditación. Lo que sabemos sobre ella es vago, banal. Apenas ideas. Todas las religiones están fundamentadas en creencias, en un dogma. Esto es lo hermoso y trascendental de la meditación; te va convirtiendo sutilmente en un hombre religioso, sin creencias. Y es que ser religioso es volverte cada día más sensible, es recuperar tu asombro, ver el sol y llorar, recibir la noche en la copa de tus ojos. Volverte poeta. Es mucho más que todo esto, pero por aquí comienza el camino. Donde hay lágrimas, ahí es el final de la mente y el inicio de la meditación. La meditación es el camino hacia tu propio corazón, hacia casa, el hogar que eres tú y llevas a todas partes. El problema ha sido la mente, que busca en el exterior, en el futuro, que extraña el pasado y sufre. La meditación es aprender a estar en presente, aquí, con todo lo que aquí es y está, cuando caes en presente te das cuenta de la divinidad que somos todos. Los conflictos se acaban, tus problemas son tan pequeños. Y esta visión te permite jugar con más flexibilidad el juego de la vida, en las relaciones, en tu trabajo. Te das cuenta de las cosas que son transitorias y añoras encontrar lo que nunca muere que tú eres. La meditación es ir hacia allá.
La meditación te enseña a morir. Porque morir es el fin de la vida, y no porque la vida se acabe sino porque es el fin, su propósito.
La meditación te hace percibir cada día con mayor profundidad la belleza de las cosas grandes y de las cosas pequeñas que ocurren en cada momento. Te convierte en una persona comprensiva, atenta, porque aprendes a escuchar. También, después de conocer la meditación me di cuenta de que todas las drogas son inútiles, solamente sirven para esconder heridas.
Eso sí, hay que aprender el arte del no-hacer, esto es la meditación. Hay que poner en orden la relación contigo mismo, aprender a mirarte con los ojos de un padre y una madre sanos, y no como fueron tus padres contigo. Hay que tranformar el trato contigo mismo y entonces podrás comenzar a meditar.
La mente tiene muchas expectativas y meditar es hacer algo muy simple, algo como mirar adentro de ti, ese espacio oscuro, donde al parecer no hay nada. Por eso primero hay que recuperar la sensibilidad, hacer un poco de terapia, expresar toda la energía que has reprimido, desarrollarla, llorar mucho, rendirte y domar al ego, y entonces te sientas a meditar y miras ese espacio oscuro como si estuvieses observando a la amada, al amado, colmado de ti, enamorado, y a veces lloras y lloras porque habías dejado de amarte tantos años, y despúes viene el silencio, el calor el sostén de tu morada. Y te sientes completo, comprendes el sentido de la vida, de la tuya. De la de todos.
Entiendes el movimiento de la vida, hacia donde vamos.

3 comentarios:

  1. La rebelión que tú mismo estás realizando es la más profunda, la más catártica, la más sensata y sobre todo, la única que efectivamente transformará al individuo y a la sociedad. Se han hecho muchas revoluciones a lo largo de la historia de la humanidad: la revolución linguística, la agrícola (domesticación de plantas y animales), la científica, la tecnológica, la industrial, la de las comunicaciones, las distintas revoluciones económicas,políticas, sociales y culturales. Pero esta revolución que tú planteas y que muchos jóvenes están recreando es precisamente una revolución espiritual, donde el individuo realmente se tenga que parir a si mismo a partir de su propia esencia, de su propia crítica, y de su misma transformación.
    Es extraordinario lo que propones Nataraj y con ello creo se abre una luz de esperanza para la supervivencia de la especie humana!!!!
    Felicidades, patricia moguel

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  2. Luz verde para ti en los semáforos del cielo.

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  3. hola nataraj soy eduardo de la escuela de reconecting esta chida tu informacion asta hoy entre y me agrado un buen mi correo es lalo.65@hotmail.com

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